lunes, 17 de agosto de 2009

No sé qué día era pero era EL DÍA


El estadio era inmenso. Nunca me preocupé por averiguar cuál era. Lo importante era que ellos estaban ahí.

Quería entrar. Todas queríamos entrar pero no se podía por cuestiones lógicas; Sin embargo, ví, como a cien metros por mi diagonal derecha que había una puerta, y lo mejor era que estaba abierta.

Fui, disimuladamente para que nadie me siguiera. Aproveché que nadie miraba y entré. Estaban ahí. Si, los tres. Igualmente lo que importaba era él. Solamente distinguí que su figura estaba rodeada de mucha gente; musicos, productores, gente de vestuario y maquillaje, entre otros.

A pesar de la emoción, del pánico, de la indesición por cómo aprovechar el momento; pude ver otra figura acercándose, además de la de Nick. Si, su hermano, ese de 20 años; se acercaba hacia mi, reconoció la extrañeza de mi rostro y creí que sólo pretendía sacarme del lugar; pero no. Con su sonrisa ganadora consiguió que actuara más paranoica de lo normal, pero aún así, trate a toda costa mantener mi postura, no abalanzarme sobre él y demostrarle que no era una típica fan enloquecida por su fama y fortuna. Sólo quería que me vea tal cual soy, que la próxima vez que me vea (lo cual esperaba que fuera posible) recordara mi rostro como "la chica simpática que me encontré en el estadio" y ojalá por algo más. Notó mi nerviosismo por aquél de rulos que estaba en frente a mis ojos, el cual me di cuenta que ponía su mirada en mi, es decir, no era la chica invisible que creí que iba a ser. Nick, mientras, con su guitarra, una color camel, una de las tantas que tiene, realizaba una prueba de sonido muy casera, o tal vez probando nuevos acordes mientras sostenía aquella guitarra con la parte superior a su rodilla, y apoyaba su pie sobre una silla cercana que le permitía formar un ángulo de noventa grados con la parte trasera de su rodilla. Desde allí miraba, de manera misteriosa mis ojos; notaba el acercamiento de Joe a aquella chica que lo observaba y que de algún modo yo notaba que le llamaba la atención.

Joe, por su parte, me alentaba a entablar una conversación con él. Se notaba el interés que tenía por acercarse a mí, o mejor dicho por querer acercarme a su hermano. Pero los nervios aún estaban ahí. Igualmente de alguna manera terminé junto a Nick; Sé que hubo una conversación pero el sonido era muy escaso o mi inconciente no quería oír tales palabras; tal vez no quería que escuchase aquella tan preciada voz. No debía disfrutar de aquél semejante privilegio aún. Algo o alguien no quería que así fuese, y así fue.

Las demás chicas, por otro lado, descubrieron, para ese momento, la existencia de aquella puerta; se abalanzaron sobre los tres hermanos pero pude permitir no alejarme del hermano más pequeño. Sin embargo de algún modo, no sé qué pasó luego.

De pronto, despierta en mi cama, recordé aquél sueño. Tal vez, para muchos, insignificante, pero para mí, tan real... tan cercano a él que me hizo creer que sea de esta forma o de cualquier otra, en algún momento y no creo que sea muy lejano, así va a ser. La cercanía, no sólo de distancia sino de cariño va a estar ahí...

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